Mitos de mi libro "No comas saludable, come en PAZ"
- mackarenaduhalde
- hace 2 días
- 4 Min. de lectura

En Julio de 2025 lancé mi primer libro y he recibido muy buen feedback de personas que me cuentan que se identificaron mucho con lo que leyeron, que el solo hecho de ordenar las ideas y ponerle palabras a esas sensaciones de toda la vida hizo que algo se soltara y encontrara alivio, e incluso la sensación de estar "más liviana" luego de leerlo.


Sin embargo, también me encontrado con la primera impresión rápida de personas que no lo han leído y que creen que entendieron la idea en menos de 5 segundos, pero la verdad es que no. Así, me di cuenta que había una serie de primeras impresiones que eran totalmente contrarias al trasfondo del libro, por lo que hice una lista con los principales mitos que se cuentan al leer la portada y no conocer el contexto del contenido.
¿Hay alguno de estos que tú también hayas pensado?
1.- No es un libro de nutrición. No soy nutricionista, soy psicóloga clínica y acompaño a mujeres a transformar su relación con la comida y con ellas mismas desde la raíz, conectando con su alma en el proceso. Y cuando digo desde la raíz, es desde la raíz. Vamos desbloqueando los niveles: cultural, social, emocional, familiar, transgeneracional, físico y espiritual de la alimentación y el amor propio. La alimentación es la puerta de entrada a tu mundo interno y, a su vez, un reflejo de él.
2.- No está dirigido a personas con un TCA (necesariamente). Si bien mi libro es muy útil como complemento a cualquier tratamiento para trastornos de la conducta alimentaria, este tema no es exclusivamente para quienes ya tienen un diagnóstico. Mi libro es para cualquier persona que sienta que comer se volvió un tema, una carga mental y emocional, que quieren liberar mirando la raíz del asunto para transformarlo de verdad.
3.- No es para comer mejor. Mi propuesta es al revés: cuando te reconcilias con la comida (porque ya liberaste todas las capas previas de condicionamientos y patrones), entonces si quieres, puedes alimentarte de otra forma que se sienta bien para ti. No es el objetivo final, pero puede que termine pasando como consecuencia natural de que vuelvas a escuchar a tu cuerpo como un lugar seguro en el que pueden confiar y que te guiará hacia tu estado natural de salud para el cual vienes diseñada.
4.- No promuevo la comida chatarra. El llamado a “no comer saludable” no es literal. Me refiero que a muchas personas buscan comer “perfecto” y en el camino sacrifican su salud mental sin mirar atrás. Paradójicamente, es precisamente este tema (la ansiedad, culpa o preocupación que sienten al respecto), lo que termina entorpeciendo sus intentos de comer mejor y cuidar su salud en el largo plazo.
¿Has terminado la dieta porque lograste tu objetivo o porque tuviste un mal día y volviste a comer azúcar? ¿Has vuelto a intentarlo porque querías sentirte mejor, o porque la ansiedad te estaba desordenando todo, incluyendo lo que comías?
Creo que me explico.
5.- No está escrito “porque tanta obesidad es un problema hoy en día”, sino porque hay muchas personas (especialmente mujeres) sufriendo día a día en silencio por la idea de cómo deberían ser sus cuerpos, cómo debería ser su salud o su forma de alimentarse y vivir. Sin embargo, estos ideales están desconectados de la sabiduría del cuerpo y del alma, que es lo que nadie ve desde la nutrición o la psicología de la alimentación tradicional. Yo propongo un camino de integración de miradas, donde la salud mental, la salud física y la espiritualidad pueden convivir y aportar al todo.
6.- Comer en paz, no es que “no te importe nada” y sueltes el cuidado de ti misma. Es resignificar el lugar del cuidado. Cambiar el autocontrol por la autorregulación, la exigencia por la compasión y los ideales aprendidos por una motivación propia y soberana, que se sienta coherente con quién eres hoy. Es volver a relacionarte contigo misma como un alma en un cuerpo humano, que tiene desafíos y resonancias, memorias y sabiduría y desde este lugar, construir un equilibrio que sienta bien y nutritivo para ti, completa.
No centrarse en comer saludable, sino en primero recuperar la paz con uno mismo, es un acto de revolución y también de transformación interna.
Es dejar de creer las verdades envasadas para comenzar a mirar hacia adentro ¿qué crees tú realmente? ¿Qué te hace bien a ti? ¿Qué es lo que puedes mantener en el tiempo porque es afín a tu propia energía y no una lucha constante? ¿Qué te hace sentido, independiente de lo que está moda?
El camino para descubrir esas respuestas, va de la mano con recuperar la voz de tu alma que habla a través del cuerpo, de la intuición y de tu energía creativa. La misma que se ha dormido bajo los condicionamientos de la cultura de la dieta, pero que hoy puedes despertar y conectar.
¿Estás lista para esta revolución de lo saludable?
"No comas saludable, come en PAZ" lo encuentras a lo largo de todo Chile en las principales librerías y Antártica. También en:



Comentarios